Hay varias cosas que he notado de poner atención a la propaganda que se nos adoctrina por medio de los diferentes medios de comunicación, desde la mercadotecnia hasta la señalética, pasando por el campo de la “contaminación visual” a lo largo de un mundo predominantemente visual.
Una de ellas ha sido aprender a notar no solo las presencias, sino también las ausencias. No solo lo superficialmente observable, sino lo verdaderamente desapercibido. Lo desaparecido de todo campo presencial.


Lo primero para mi siempre ha sido la gráfica. Aquello que, como diseñador que soy, pudiera ver compuesto como una parte adentro de un sistema mayor. Sin embargo, así como el spacio en blanko fue importante en sus días, hacer cosas que importen hoy is a must.
Al fin del día, todo se reduce a cuestiones de significado.
Pregunto, “¿qué significa esto?”
Responden, “¡esa pregunta no se vale!”
