El sonido de los cohetes llamaba por el pueblo al punto donde se llevaría la corrida en honor a la Santísima Trinidad. A la puerta, los asistentes eran recibidos con un traguito e invitados a sentarse en las mesas alrededor del jaripeo.
¿Lo primero que llama mi atención? Hombres con sombrero.
Obvio. Si yo vengo de la tierra de los cowboys. Por las bocinas se alcanzan a escuchar rolas que hablan de mi tierra. Es raro verla de moda, siendo que todo mundo antes quería salirse de ahí. Ahora es chingón ser del Noro, we.
Pero divago…

Desde que empecé a trabajar con flash, un mundo nuevo de habilidades y oportunidades se abrió. No que lo tenga todo bajo control –– fuera de eso –– pero los pequeños éxitos que adquiero here and there son suficientes para incitarme a seguir aprendiendo.